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miércoles, 28 de enero de 2009

BIG

This is the story of a boy who wanted to be a big boy. His father said : “You are a crazy boy”.

The boy went out of his house. He went to an old park and he saw a fountain, he thought if he put a coin in the fountain, he would become a big boy.
When he threw the coin into the fountain, he said : “I am not a big boy”.

The boy went to his house. When he arrived home, he said to his father : “Sorry, daddy, I will never do this again”. The father said: “You are forgiven”. He went to his room. The boy slept until half past four. When he woke up, he went to the bathroom, and he refreshed himself with some water.

Next day, when he got up, he saw that he was a big boy. He said: “Oh, I am a big boy!”. His father looked at the big boy. “What are you doing in my house?” said his father with an aggressive voice. The big boy said: “I’m your son, daddy, I’m your son!”. The father shouted: “You are not my son, my son is a little, little boy... get out of my house!”. The big boy said: “Please, daddy, please, you should not do that!”. The father said: “Go out of my house!”.

And the big boy went to a hotel and never came back again.


Javier Díaz Lobón – 1º E.S.O. A

lunes, 26 de enero de 2009

UN CORAZÓN DIVIDIDO

Érase una vez una niña triste y solitaria que su corazón sufría porque en el colegio la maltrataban, pegaban e insultaban. Esta niña no tenía amigos porque pensaban que era muy “rarita”.

Un día al salir de clase, unos niños de la escuela la seguían. Sara, que así se llamaba la niña, intentó perderles de vista, pero no lo consiguió. Al llegar a un parque, los niños acorralaron a Sara. Ella no podía hacer nada, estaba rodeada de niños que la querían hacer daño. Uno de los chavales se acercó a ella y le pegó una bofetada. Sara empezó a llorar, pero alguien empezó a gritar.

Era un niño delgado, bajito y con brazos cortos, de cara sonrosada, cabello negro y ojos azules. Cuando los niños le oyeron, salieron corriendo. El chico se presentó, dijo que se llamaba Dani y le preguntó su nombre. “Me llamo Sara”, respondió. El niño se preguntó qué podría ser lo que le pasaba a Sara. “Tranquilo, son cosas del cole”, le aclaró Sara.

Los dos empezaron a hablar, dieron un paseo por el parque y se hicieron amigos al momento. A la semana siguiente, Sara quedó con Dani en el parque. Allí, Dani vio que a Sara la venían siguiendo unos niños. Sara se dio cuenta rápido y empezó a correr hacia Dani. Cuando llegó a él, los niños salieron corriendo despavoridos.

La tarde del miércoles, Sara y Dani idearon un plan : cuando los niños siguieran a Sara después del colegio, Dani les pondría una trampa, se escurrirían con un aceite que previamente habría echado en el suelo.

Al día siguiente Sara se fijó que los niños llevaban un gran chichón y no volvieron a molestarla. Desde entonces, Sara y Dani han sido buenos y fieles amigos.

Javier Díaz Lobón. 1º ESO-A