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jueves, 29 de enero de 2009

EL REY KUN - FÚ V.S. EL REY TOKI

La historia comienza con un jovencito, que se llamaba Carlos al que le trataban muy mal sus “amigos”, un día encontró una vara que tenía poderes y él no sabía que le pasaba.
Cayó una ciudad que estaba en guerra. Los soldados de uno de los ejércitos le querían capturar porque tenía esa vara.
Una persona, Kiro, llegó para salvarle y le dijo cuál era su misión en esa época.
Su misión era llevar la vara a su verdadero dueño, que era el rey del Kun – Fú.
Carlos estaba preocupado y preguntó:
- ¿Qué le ha pasado al rey como para perder esta vara?
- Fue víctima de una trampa en un duelo contra el rey de el ejército, Toki, que te acaba de intentar capturar, el ejército es del pueblo Atiko.

Carlos y Kiro comenzaron la aventura de devolver la vara a su legítimo dueño. Emprendieron su camino cruzando las minas de Romia, que estaban dentro de la montaña Fieldgarht. Allí vieron algo muy extraño, una estatua del rey Kun – Fú. Pensaron que en esas cuevas podría estar él. Entraron a una habitación, donde había un ataúd. De repente sintieron un temblor en el suelo y muchos ruidos extraños. Segundos más tarde, alguien calló desde un agujero que había en el techo, desde el segundo piso. Era el rey Kung – Fú. Carlos le dio la vara y ahora, tenían que salir de allí. Antes de salir de la habitación, una flecha se clavó en la puerta de madera…

-¡Murroks! – dijo el rey Kun – Fú
-¿Murroks? – se extrañó Carlos.
-Los murroks son criaturas salvajes con ganas de comer carne humana, tengan hambre o no.

Cuando llegaron a la habitación todos los murroks, el rey Kun – Fú sacó su vara e hizo un hechizo de fuego y todos los murroks ardieron y cayeron como moscas. Después salieron y fueron a por el rey del ejército Atiko. Carlos aprendió muchos hechizos y ataques de kun – fu y al final entre el rey Kun – Fú , Carlos y Kiro, con todo el ejército de un amigo del rey Kun – Fú, ganaron la batalla contra el ejército Atiko. Carlos se desmayó y despertó en su época a la que sus “amigos” seguían maltratándole, y el creía que todo eso fue un sueño, pero en realidad no era a soldados a los que había derrotado, si no a sus “amigos”…

Fin de la gran historia de Carlos.


JAVIER FERRER y RICHARD LIU (3º ESO A)

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