
Había un lago desconocido; era misterioso, decían que hasta mágico llamado lago Mountain. Contaban las leyendas que en las noches de luna llena, si te bañabas allí, te convertías en sirena, y si te bañabas con mala intención, te convertías en una sirena mala.
Hubo unas niñas, de entre 15 y 17 años, que se bañaron en el lago Mountain , en noche de luna llena, y se convirtieron en sirenas; se llamaban: Aurora, Silvia, Laura. Hubo otras que se bañaron con mala intención y se convirtieron en sirenas malas; sus nombre era Lidia.
También había una niña que escuchó la historia de las sirenas, y decidió ir a comprobarlo porque ella siempre había soñado con ser una sirena. Un día de luna llena, su caballo la llevó a la orilla del mar, y allí se encontró a un delfín que la llevó hasta la isla Mountain.
Allí, la luna llena brilló sobre el agua clara; la niña cuyo nombre era Sandra, se metió en el agua justo cuando el lago estaba activo, y sus piernas se convirtieron en una cola de sirena.
La niña se encontró con las demás sirenas se hicieron muy amigas. Pasó el tiempo y la sirena mala decidieron tomar el control del lago; lucharon durante mucho tiempo para conseguir el poder del lago. Al final las sirenas buenas consiguieron derrotar a Lidia y cuando la luna llena volvía a brillar Sandra se despertó de un largo sueño , pero ella estaba segura de que algo había pasado en su cuerpo.
María Novillo Cabañas y Andrea Rosado Serna. Curso: 1º B ESO
Hubo unas niñas, de entre 15 y 17 años, que se bañaron en el lago Mountain , en noche de luna llena, y se convirtieron en sirenas; se llamaban: Aurora, Silvia, Laura. Hubo otras que se bañaron con mala intención y se convirtieron en sirenas malas; sus nombre era Lidia.
También había una niña que escuchó la historia de las sirenas, y decidió ir a comprobarlo porque ella siempre había soñado con ser una sirena. Un día de luna llena, su caballo la llevó a la orilla del mar, y allí se encontró a un delfín que la llevó hasta la isla Mountain.
Allí, la luna llena brilló sobre el agua clara; la niña cuyo nombre era Sandra, se metió en el agua justo cuando el lago estaba activo, y sus piernas se convirtieron en una cola de sirena.
La niña se encontró con las demás sirenas se hicieron muy amigas. Pasó el tiempo y la sirena mala decidieron tomar el control del lago; lucharon durante mucho tiempo para conseguir el poder del lago. Al final las sirenas buenas consiguieron derrotar a Lidia y cuando la luna llena volvía a brillar Sandra se despertó de un largo sueño , pero ella estaba segura de que algo había pasado en su cuerpo.
María Novillo Cabañas y Andrea Rosado Serna. Curso: 1º B ESO


2 comentarios:
Seguro que vuestro cuento es como vosotras: tierno, puro, sensible y sencillo.¡Qué candidez emana de él!. ¡Me ha encantado!
Me encanta,deberiais dedicaros a esto se os da genial!!!
Enhorabuena
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