- Abuelo, abuelo ¿me puedes contar esa historia de cuando eras pequeño?
- Está bien pero esta historia hace mucho que ocurrió y no se puede enterar nadie así que tienes que mantenerlo en secreto. ¿Te ha quedado claro pequeño?
- Sí
La historia trata sobre lo que me ocurrió cuando tenía 14 años, vamos hace 47 años.
Estaba jugando en la calle con mis amigos Juan y Manolo cuando de repente nos damos cuenta de un señor vestido con unos atuendos negros y un gorro negro en el que se veía que tenía dibujada una especie de hacha y una espada plateadas. Cuando nos llamaron nuestras madres para ir a cenar él nos dijo que esperásemos porque tenía una cosa importante que decirnos y…
- ¿Pero abuelo el señor ese era malo?
- Pero Alejandro no me interrumpas tanto porque sino no acabamos nunca. Bueno por donde iba… ¡ah! Ya, total que el señor ese nos quería decir que nos necesitaba porque sabíamos algo que necesitábamos contárselo a una persona llamada Mr. Hanson que nos iba a visitar dentro de 2 semanas y le teníamos que contar esa cosa que nosotros sabíamos supuestamente,
Nosotros le dijimos que esperara a que cenásemos y bajaríamos a hablar con él. Al terminar de cenar bajé corriendo y me encontré con que iba acompañado de tres señores vestidos igual que él. Me puse a hablar con él y al rato bajaron Manolo y Juan, nos dijo que lo que sabíamos no se lo podíamos contar a nadie salvo al tipo ese llamado Hanson.
Supuestamente lo que sabíamos tenía que ver con una serie de prácticas de asesinato que querían hacer unas personas y le teníamos que decir que apariencia tenían. Así que empezamos a recordar como eran, uno era muy alto y calvo con una brecha en la cara en la mejilla derecha y los otros dos eran parecidos aunque uno tenía el pelo muy largo que le llegaba hasta los hombros.
Pasaron las 2 semanas y ahora cuando jugábamos en vez de estar el hombre de negro estaba un señor que iba de gris y no llevaba gorro pero la insignia de la espada con el hacha lo llevaba grabado en la camiseta. Al momento supimos que era el señor ese Mr. Hanson.
Por la noche nos dijo que fuéramos a hablar con él en un apartamento que estaba enfrente de mi casa, y le dijimos la apariencia de los señores esos y ya no volvimos a saber nada de ellos nunca más.
- !Qué historia mas chula, abuelo!.
Guillermo Ledesma (3º ESO-A)


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