Había una vez un niño que vivía en un campo con su familia. Le gustaba muchísimo el fútbol y otros deportes. Cada lunes iba a jugar a fútbol, cada martes a baloncesto, otra vez, miércoles fútbol, y jueves a golf. Así continuamente, hasta que un ojeador, en un partido de fútbol le vio, le gustó y lo fichó para el Atleta, con doce años. Era infantil B, pero le subieron a infantil A. Así sucesivamente hasta llegar al Juvenil A, con dieciocho años recién cumplidos.Un día el mister del Atleta de 1ª división le llamó para que entrenase con ellos una semana. Le gustó mucho y le subió al primer equipo. El debut que tuvo fue contra el Valencia. Jugó media parte, lo hizo muy bien, dio una asistencia y marcó un gol de cabeza en una falta, pero lo malo fue que perdieron 3 – 2, porque el Kun Agüerol marcó en el minuto 90 de partido.
Quedaron cuartos en la liga. Tenían que jugar un partido de ida y vuelta contra el Lacio de Italia. El primer partido tocó en Italia y empataron 1-1 y en casa quedaron 2-0, dos goles del Kun. Se clasificaron para la Champion League. Les tocó un grupo fácil, el Villa real, el PSV, el Bate Borisov y el Celtic. Ganaron el grupo pasando primeros.
En octavos de final ganaron 2-1 contra el Zenit, en cuartos de final, jugaron contra el Arsenal y ganaron 1-0, y, sufriendo en la semifinal contra el Chelsea, ganaron 3-2. Y, por fin, llegó el día especial: la final Valencia – Manchester United, al final la ganaron por el penalti que ganó el niño.
Le dieron la bota de oro, al mejor jugador, consiguió que se propuso y acabó siendo una figura.
FIN
Autor: Enrique Fajarnés Costa. (1º ESO-A)


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